Soy Juan Calavera y mi delito fue agarrarle los chicharrones a la de la tiendita

 

chicharronesAsí es… le agarré los chicharrones y estaban tan sabrosos que les encimé el cuero y pues le puse…salsita a los dorilocos. Ya era cliente frecuente; luego me daba las cosas fiadas, yo digo que le encantaba que le diera… billetes nuevecitos. Es que trabajaba en un banco.

Tenía una buena amistad con ella, luego hasta me invitaba a su casa para que le abriera las patas… de la mesa, pues son esas plegables de metal oxidado y luego cenábamos juntos. Su esposo radicaba en el gabacho se había ido desde hace como 10 años.

Un domingo llegué a la tiendita como siempre y me disponía agarrar lo habitual. De repente vi a un hombre salir de la trastienda,  me vio comiendo los chicharrones de su mujer y… pues nada, que se encabronó y llamo a la policía ¡Dijo que me los había robado! Traté de explicarle que ya era cliente frecuente, pero no me escuchó y me metieron a cana.

Luego, en el tambo, me la metieron…porque la de la tiendita me visitó.  Dijo que iba hacer todo lo posible por sacarme de allí, ya que yo nunca hice nada malo con ella…  Todo por los celos de su marido.

Moraleja: si le vas agarrar los chicharrones a la de la tienda que no sea enfrente de su esposo.

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